como conseguir un aval para un préstamo

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Conseguir financiación no siempre depende únicamente de tener ingresos. En determinadas operaciones, la entidad puede considerar que el perfil del solicitante presenta un riesgo superior al que está dispuesta a asumir y solicitar garantías adicionales. Es entonces cuando muchas personas empiezan a preguntarse cómo conseguir un aval para un préstamo.

Un aval puede facilitar determinadas operaciones, pero también supone una responsabilidad económica importante para la persona que avala. Por eso no debería entenderse simplemente como una firma para ayudar a conseguir financiación.

En esta guía explicamos qué es un aval, quién puede avalarte, qué requisitos suele necesitar un avalista, qué riesgos existen, qué alternativas puedes estudiar si nadie puede avalarte y cómo mejorar tu expediente para buscar financiación.

¿Qué es un aval para un préstamo?

Un aval es una garantía adicional que puede incorporarse a una operación de financiación.

De manera simplificada, existe:

Prestatario → recibe el préstamo y debe devolverlo.

Avalista → garantiza el cumplimiento de las obligaciones en los términos establecidos en el contrato.

Si el prestatario incumple sus obligaciones, el avalista puede tener que responder conforme al alcance del aval pactado.

Por eso, ser avalista puede implicar asumir un riesgo económico considerable.

¿Para qué sirve un aval en un préstamo?

Desde la perspectiva del prestamista, incorporar un aval puede reducir determinados riesgos de la operación al añadir otra garantía.

Puede solicitarse, por ejemplo, cuando existen circunstancias como:

  • Ingresos considerados insuficientes para el importe solicitado.
  • Poca antigüedad laboral o profesional.
  • Ingresos variables.
  • Importe elevado respecto a la capacidad económica.
  • Perfil que no cumple determinados criterios internos.
  • Necesidad de garantías adicionales.

Sin embargo, tener avalista no garantiza que el préstamo vaya a ser aprobado.

La entidad continuará realizando su correspondiente análisis de solvencia.

¿Cómo conseguir un aval para un préstamo?

En la práctica existen diferentes posibilidades dependiendo de la operación.

Buscar una persona que pueda actuar como avalista

Una de las opciones más habituales es contar con alguien cercano que disponga de una situación financiera suficientemente sólida.

Puede ser:

padres + familiares + pareja + otras personas dispuestas a asumir la obligación.

Pero no basta con que esa persona quiera avalarte.

El prestamista deberá aceptar su perfil.

Aportar otras garantías

En determinadas operaciones puede estudiarse una garantía diferente al aval personal.

La viabilidad dependerá del tipo de financiación y del prestamista.

Utilizar sociedades de garantía para determinados proyectos empresariales

En financiación empresarial y para autónomos pueden existir mecanismos específicos de garantía que faciliten el acceso a determinadas operaciones.

Buscar financiación que no requiera avalista

También existen préstamos cuya concesión se basa principalmente en la solvencia del propio solicitante.

Antes de involucrar a otra persona conviene estudiar si realmente necesitas un aval para obtener la financiación que buscas.

¿Quién puede ser avalista de un préstamo?

No existe una única persona que pueda desempeñar este papel en todos los casos.

La entidad analizará al potencial avalista igual que analiza otros elementos de la operación.

Habitualmente interesa que pueda acreditar:

✓ Ingresos suficientes.

✓ Estabilidad económica.

✓ Endeudamiento asumible.

✓ Capacidad financiera.

✓ Historial de pagos adecuado.

✓ Patrimonio, cuando resulte relevante.

✓ Documentación justificativa.

Una persona con ingresos altos pero fuertemente endeudada puede no resultar un avalista suficientemente sólido para determinada entidad.

¿Puede avalarme un familiar?

Sí, un familiar puede plantearse como avalista si acepta asumir esa responsabilidad y la entidad considera adecuado su perfil.

Es frecuente pensar en:

padres → hijos

o:

otros familiares cercanos.

Pero el parentesco no es lo importante desde el punto de vista financiero.

La entidad analizará principalmente:

solvencia + ingresos + deudas + estabilidad + capacidad económica.

¿Pueden avalarme mis padres para pedir un préstamo?

Puede ser posible.

Por ejemplo, una persona joven que acaba de comenzar a trabajar podría necesitar financiación para:

comprar un coche + realizar estudios + afrontar un proyecto determinado.

Si sus padres tienen una situación financiera estable, la entidad podría estudiar una operación con garantías adicionales.

Sin embargo, antes de aceptar deberían comprender perfectamente qué ocurriría si el titular deja de pagar.

¿Puede avalarme mi pareja?

También puede plantearse, pero nuevamente dependerá del análisis del prestamista y de la estructura de la operación.

Antes de firmar conviene diferenciar claramente entre:

prestatario

cotitular

y:

avalista.

No son necesariamente figuras equivalentes y las responsabilidades contractuales pueden ser diferentes.

¿Puede avalarme un amigo?

En determinadas circunstancias podría estudiarse, pero la entidad tendrá que aceptar al avalista y este deberá asumir voluntariamente las obligaciones correspondientes.

Desde un punto de vista personal, conviene valorar cuidadosamente esta posibilidad.

Un impago puede transformar un problema financiero en un problema también:

personal + familiar + patrimonial.

¿Qué requisitos debe cumplir un avalista?

Los requisitos concretos dependen del prestamista.

Habitualmente se analizarán aspectos similares a los utilizados para valorar al solicitante.

Ingresos demostrables

La persona debería poder justificar su capacidad económica.

Estabilidad

Un perfil con ingresos estables puede resultar más sólido que otro con ingresos difíciles de acreditar.

Endeudamiento

Si el avalista ya tiene:

hipoteca + préstamo + tarjetas + otras obligaciones

su capacidad adicional puede ser limitada.

Historial financiero

Las incidencias de pago pueden afectar a la valoración.

Edad

Puede influir dependiendo del plazo y características de la financiación.

Patrimonio

En determinadas operaciones puede formar parte del análisis global.

¿Qué documentación pueden pedirle al avalista?

Puede variar, pero normalmente será necesario identificar y analizar económicamente a la persona.

Entre la documentación que podría solicitarse se encuentra:

✓ DNI o NIE.

✓ Justificantes de ingresos.

✓ Nóminas, cuando corresponda.

✓ Declaraciones fiscales para determinados perfiles.

✓ Extractos bancarios cuando sean necesarios.

✓ Información sobre deudas existentes.

✓ Documentación patrimonial si la operación lo requiere.

La entidad puede solicitar información adicional dependiendo de las características del expediente.

¿Qué mira el banco del avalista?

No basta con comprobar su salario.

Supongamos dos posibles avalistas:

Avalista A

Ingresos:

3.000 €/mes

Cuotas actuales:

1.500 €/mes

Avalista B

Ingresos:

2.500 €/mes

Cuotas actuales:

250 €/mes

Aunque el primero ingresa más, el segundo podría presentar una situación de endeudamiento considerablemente más cómoda.

Por eso el análisis debe hacerse sobre:

ingresos + gastos + deuda + estabilidad + patrimonio + operación solicitada.

¿Cuánto tiene que ganar un avalista?

No existe una cifra universal.

No puede afirmarse:

“con 2.000 € de nómina puedes avalar cualquier préstamo”.

Dependerá de:

  • Importe solicitado.
  • Cuota.
  • Plazo.
  • Ingresos del titular.
  • Ingresos del avalista.
  • Deudas existentes.
  • Gastos.
  • Tipo de financiación.
  • Criterios del prestamista.

La capacidad financiera debe analizarse en conjunto.

Ejemplo de préstamo con avalista

Imagina que quieres solicitar:

20.000 €.

Tus ingresos son:

1.500 €/mes

y tienes poca antigüedad laboral.

La entidad considera que necesita garantías adicionales.

Un familiar dispone de:

2.800 €/mes de ingresos estables

y un endeudamiento reducido.

La entidad podría estudiar nuevamente la operación incorporando esa garantía.

Pero esto no significa:

avalista = aprobación automática.

El prestamista puede seguir rechazando la solicitud.

¿Qué responsabilidad tiene el avalista?

Esta es probablemente la parte más importante de todo el artículo.

Avalar un préstamo no consiste únicamente en recomendar al solicitante.

La persona puede estar asumiendo obligaciones económicas reales.

Si el prestatario incumple, el prestamista podrá actuar conforme a lo establecido en:

el contrato + el alcance del aval + la legislación aplicable.

Por eso nadie debería firmar como avalista sin leer y comprender exactamente las condiciones.

¿Qué pasa si el titular deja de pagar?

El impago puede generar:

intereses o costes correspondientes + reclamaciones + consecuencias financieras + acciones frente a los obligados según el contrato.

El avalista puede verse afectado económicamente si debe responder por la deuda.

Antes de firmar debería conocer:

qué garantiza + durante cuánto tiempo + hasta qué importe + en qué circunstancias puede exigírsele el pago.

¿El avalista puede perder sus bienes?

Dependiendo del alcance de sus obligaciones y del proceso correspondiente, el patrimonio del avalista puede quedar expuesto a las consecuencias derivadas de una deuda exigible.

Por eso es especialmente importante evitar mensajes como:

“Firma, que esto es solo un trámite.”

No lo es.

Un aval puede representar una obligación financiera importante.

¿Avalar afecta a la capacidad de pedir otros préstamos?

Puede hacerlo.

Cuando una persona asume obligaciones financieras, estas pueden ser relevantes cuando posteriormente solicite:

hipoteca + préstamo personal + financiación empresarial + otras operaciones.

Una entidad futura puede valorar las garantías y obligaciones existentes dentro de su análisis de riesgo.

¿Cuánto dura un aval?

No debes asumir que desaparece automáticamente cuando pasa determinado número de años.

La duración y alcance dependerán de:

contrato + obligación garantizada + modificaciones posteriores + legislación aplicable.

Antes de firmar conviene revisar expresamente:

cuándo comienza + qué cubre + cuándo termina.

¿Se puede quitar un avalista de un préstamo?

No suele bastar con que el titular y el avalista decidan unilateralmente que ya no quieren mantener el aval.

Si la entidad concedió financiación teniendo en cuenta esa garantía, eliminarla normalmente requerirá la aceptación correspondiente de la entidad y, en su caso, una modificación de la operación.

Puede plantearse cuando la situación económica del titular ha mejorado significativamente, pero no debe darse por garantizado.

¿Cómo conseguir quitar un aval de un préstamo?

Puede estudiarse un proceso como:

1. Revisar las condiciones actuales.

2. Consultar el capital pendiente.

3. Analizar la solvencia actual del titular.

4. Solicitar a la entidad la modificación.

5. Aportar nueva documentación.

6. Estudiar otras garantías si fueran necesarias.

7. Valorar una refinanciación cuando proceda.

La entidad tendrá que aceptar la nueva estructura.

Avalista y cotitular: ¿es lo mismo?

No.

Titular o prestatario

Recibe la financiación y asume las obligaciones establecidas en el préstamo.

Cotitular

Participa como titular de la operación según las condiciones del contrato.

Avalista

Garantiza obligaciones del préstamo en los términos pactados.

Las consecuencias jurídicas pueden ser diferentes, por lo que debes saber exactamente qué figura estás firmando.

Aval personal y garantía real: diferencias

También conviene distinguir entre ambos conceptos.

Aval personal

Otra persona respalda la operación conforme a las obligaciones asumidas.

Garantía real

Determinados bienes o derechos pueden utilizarse como garantía de una financiación.

No todas las operaciones admiten las mismas estructuras.

¿Puedo utilizar una vivienda como garantía para conseguir un préstamo?

Existen operaciones de financiación con garantía inmobiliaria, pero son muy diferentes de un préstamo personal convencional.

Utilizar un inmueble como garantía puede permitir estudiar determinadas operaciones que no serían viables mediante financiación personal ordinaria.

Pero también incrementa significativamente el riesgo porque el inmueble queda relacionado con la garantía de la deuda.

Debe analizarse cuidadosamente:

importe + coste + plazo + capacidad de devolución + valor del inmueble + consecuencias del impago.

¿Qué es un préstamo con garantía hipotecaria?

Es una financiación en la que existe una garantía inmobiliaria vinculada a la operación.

No debe confundirse necesariamente con una hipoteca destinada a comprar vivienda.

Puede utilizarse para determinadas necesidades de financiación, dependiendo del prestamista y del perfil.

Este tipo de operaciones requiere un análisis especialmente cuidadoso porque pueden existir consecuencias importantes si no se cumplen las obligaciones de pago.

¿Puedo conseguir un aval si soy autónomo?

Sí pueden estudiarse diferentes mecanismos.

Los autónomos pueden encontrarse con dificultades cuando:

tienen poca antigüedad + ingresos variables + elevada estacionalidad + documentación fiscal todavía limitada.

En estos casos pueden valorarse distintas alternativas dependiendo de la finalidad.

No siempre la solución será incorporar un familiar como avalista.

Avales para autónomos y empresas

Cuando la financiación está relacionada con una actividad empresarial existen mecanismos diferentes de los préstamos personales tradicionales.

Pueden estudiarse, dependiendo de cada caso:

  • Garantías personales.
  • Garantías societarias.
  • Sociedades de garantía recíproca.
  • Financiación respaldada por determinados activos.
  • Financiación basada en la capacidad económica de la empresa.
  • Financiación privada.

La estructura adecuada dependerá de para qué necesita el dinero la empresa.

¿Qué es una Sociedad de Garantía Recíproca?

Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) son entidades orientadas a facilitar el acceso a financiación de pymes y autónomos mediante la concesión de garantías bajo sus correspondientes condiciones.

Pueden resultar relevantes para operaciones como:

inversión + maquinaria + vehículos + expansión + determinadas necesidades empresariales.

No significa que cualquier autónomo vaya a obtener automáticamente un aval.

La operación debe superar el análisis correspondiente.

¿Puedo conseguir un préstamo sin aval?

Sí existen préstamos que no requieren necesariamente un avalista.

La entidad puede conceder financiación basándose en:

ingresos + estabilidad + endeudamiento + capacidad de devolución + historial financiero.

De hecho, antes de pedir a un familiar que asuma una obligación importante conviene comprobar si existen alternativas viables sin aval.

Cómo conseguir un préstamo sin aval

Puedes mejorar tu expediente mediante diferentes acciones.

Solicita menos dinero

Reducir el capital puede facilitar que la cuota sea más sostenible.

Aumenta tu aportación propia

Si necesitas 20.000 € pero puedes aportar:

5.000 €

solo necesitarás financiar:

15.000 €.

Reduce otras deudas

Cancelar pequeñas financiaciones puede mejorar tu capacidad mensual.

Acredita correctamente todos tus ingresos

Especialmente si eres autónomo o tienes varias fuentes.

Mejora la documentación

Un expediente mal presentado puede dificultar el análisis.

Ajusta el plazo

Una estructura diferente puede generar una cuota más compatible con tus ingresos.

Compara financiadores

Las políticas de riesgo pueden variar entre entidades.

¿Qué pasa si el banco me pide aval y no tengo a nadie?

No significa necesariamente que tengas que abandonar cualquier posibilidad de financiación.

Primero conviene conocer:

por qué solicita el aval.

Puede deberse a:

importe demasiado elevado + poca estabilidad + endeudamiento + ingresos insuficientes + características concretas de la operación.

Identificado el problema, pueden estudiarse otras alternativas.

Alternativas si no tienes avalista

Dependiendo de tu situación pueden valorarse:

✓ Reducir el importe solicitado.

✓ Aportar más ahorro propio.

✓ Cancelar otras deudas.

✓ Buscar otro tipo de financiación.

✓ Estudiar financiadores con criterios diferentes.

✓ Incorporar garantías alternativas cuando resulte apropiado.

✓ Refinanciar deudas existentes.

✓ Reestructurar la operación.

No todas estas opciones serán adecuadas para todos los perfiles.

¿Puedo conseguir un préstamo si mi banco me lo ha denegado por falta de aval?

Puede existir financiación alternativa, pero primero debes analizar el motivo del rechazo.

Una entidad puede considerar imprescindible un aval mientras que otra puede estudiar la operación de forma diferente.

Sin embargo:

que una entidad tenga criterios diferentes no significa que vaya a aprobar necesariamente la financiación.

Evita enviar solicitudes indiscriminadamente sin conocer previamente tu situación.

Cómo mejorar una solicitud antes de buscar avalista

Paso 1. Calcula exactamente cuánto necesitas

Evita solicitar dinero innecesario.

Paso 2. Calcula tu capacidad de pago

Utiliza:

INGRESOS − GASTOS − DEUDAS = MARGEN

Paso 3. Revisa tus préstamos

Comprueba:

capital + cuota + plazo + interés.

Paso 4. Reduce pequeñas deudas si puedes

Puede mejorar tu perfil.

Paso 5. Prepara la documentación

Presenta correctamente tus ingresos.

Paso 6. Ajusta el importe

Una cantidad inferior puede cambiar la viabilidad.

Paso 7. Compara diferentes estructuras

No todas las operaciones deben plantearse igual.

Paso 8. Valora entonces el aval

Si continúa siendo necesario, estudia quién podría asumir responsablemente esa obligación.

Qué debe preguntarse una persona antes de avalarte

Antes de pedir un aval a alguien, esa persona debería responder:

¿Cuánto dinero estoy garantizando?

¿Durante cuánto tiempo?

¿Qué ocurre exactamente si deja de pagar?

¿Puedo asumir la deuda si ocurre?

¿Afectará a mis futuros proyectos financieros?

¿Qué bienes podrían verse afectados?

¿Cómo y cuándo termina mi responsabilidad?

Si no puede responder a estas preguntas, no debería firmar todavía.

Cómo proteger al avalista

No existe una fórmula que elimine todos los riesgos, pero sí puede actuar con mayor información.

Leer el contrato completo

Especialmente las cláusulas relativas a garantías.

Conocer el límite de responsabilidad

Debe entender exactamente qué está garantizando.

No firmar documentos incompletos

Nunca.

Solicitar explicaciones

Cualquier cláusula que no entienda debe aclararse antes de firmar.

Conservar una copia

Debe disponer de la documentación contractual.

Valorar asesoramiento profesional

Especialmente en operaciones de importes elevados o estructuras complejas.

¿Es buena idea pedir a tus padres que te avalen?

Depende de la operación.

Imagina:

Necesitas:

8.000 €

Ingresos:

1.800 €/mes

y el problema es únicamente una antigüedad laboral reducida.

Puede ser una situación muy diferente a:

Necesitas:

50.000 €

Ingresos:

1.300 €/mes

Tienes:

20.000 € en otras deudas.

En el segundo escenario, añadir un avalista no resuelve necesariamente el problema fundamental:

la capacidad de devolución puede seguir siendo insuficiente.

Un aval no convierte una mala financiación en una buena financiación

Esta idea es fundamental.

Si una persona no puede pagar razonablemente:

700 €/mes

incorporar un avalista no hace que mágicamente pueda permitirse:

700 €/mes.

Simplemente existe otra persona que puede quedar expuesta al riesgo de impago.

Antes de buscar garantías debes comprobar que la cuota es sostenible para el prestatario principal.

Errores frecuentes al buscar un aval para un préstamo

Pensar que el aval garantiza la aprobación

No necesariamente.

Pedírselo a alguien sin explicarle los riesgos

Puede generar problemas económicos y personales graves.

Firmar sin leer

Especialmente peligroso para el avalista.

Solicitar demasiado dinero

Quizá el aval podría evitarse reduciendo el importe.

No comparar alternativas

Puede existir financiación compatible con tu perfil sin necesidad de aval.

Utilizar una vivienda como garantía sin comprender el riesgo

Las consecuencias pueden ser considerablemente mayores.

Avalar pensando que nunca ocurrirá nada

La decisión debe tomarse suponiendo que sí podría producirse un impago.

Consejos para conseguir financiación cuando te piden aval

Pregunta por qué necesitas aval

Identifica el problema.

Reduce el importe si es posible

Puede mejorar la viabilidad.

Acredita correctamente tus ingresos

No dejes capacidad económica sin justificar.

Revisa tus deudas actuales

Quizá están bloqueando la operación.

Compara financiadores

Los criterios pueden ser diferentes.

No pongas en riesgo a un familiar innecesariamente

Estudia primero alternativas.

Analiza el coste completo

El aval no hace que el préstamo sea barato.

Calcula la cuota

Debe ser sostenible incluso aunque exista avalista.

Beneficios de presentar correctamente una operación con aval

Cuando realmente es necesario y está correctamente estructurado, un aval puede:

✓ Aportar garantías adicionales.

✓ Facilitar el estudio de determinados perfiles.

✓ Ayudar cuando existe poca antigüedad laboral.

✓ Reforzar determinadas operaciones empresariales.

✓ Permitir estudiar importes que de otra manera podrían resultar difíciles.

Pero estos posibles beneficios siempre deben compararse con el riesgo que asume el avalista.

Checklist para elegir un avalista

Antes de presentar la operación comprueba:

✓ Quiere avalar voluntariamente.

✓ Comprende las consecuencias.

✓ Tiene ingresos demostrables.

✓ Tiene estabilidad económica.

✓ Su endeudamiento es razonable.

✓ Conoce el importe solicitado.

✓ Conoce la cuota.

✓ Conoce el plazo.

✓ Ha leído las condiciones del aval.

✓ Sabe qué ocurre ante un impago.

✓ Entiende cuándo termina su responsabilidad.

✓ Puede asumir económicamente el peor escenario.

Si alguna de estas cuestiones no está clara, conviene resolverla antes de firmar.

Preguntas frecuentes sobre cómo conseguir un aval para un préstamo

¿Quién puede avalarme para pedir un préstamo?

Puede estudiarse un familiar, pareja u otra persona que acepte asumir la obligación y cuyo perfil sea aceptado por la entidad.

¿Necesito tener propiedades para ser avalista?

No necesariamente en todas las operaciones. Dependerá de los requisitos y garantías exigidos por el prestamista.

¿Mis padres pueden avalarme?

Sí puede plantearse si cumplen los requisitos de la entidad y aceptan las obligaciones correspondientes.

¿Puede avalarme una persona jubilada?

Dependerá de su edad, ingresos, patrimonio, endeudamiento, plazo de la operación y criterios del prestamista.

¿Puedo pedir un préstamo sin avalista?

Sí existen financiaciones que no requieren aval personal, siempre que el solicitante cumpla los criterios correspondientes.

¿Qué ocurre si el avalista tiene una hipoteca?

La entidad tendrá en cuenta sus obligaciones existentes para analizar su capacidad económica.

¿Un avalista puede dejar de serlo cuando quiera?

No debes asumirlo. La eliminación de una garantía vinculada a una financiación normalmente requiere analizar las condiciones contractuales y, cuando corresponda, la aceptación del prestamista.

¿El aval desaparece cuando he pagado parte del préstamo?

No necesariamente. Hay que revisar exactamente qué establece el contrato.

¿Ser avalista afecta a futuras financiaciones?

Puede ser relevante para el análisis de solvencia realizado por otras entidades.

¿Qué pasa si no puedo pagar y tengo avalista?

El prestamista podrá ejercer los derechos que correspondan conforme al contrato y a la legislación aplicable, pudiendo afectar al avalista según el alcance de la garantía.

¿Necesitas realmente un aval para conseguir financiación?

Antes de involucrar económicamente a otra persona conviene analizar el expediente completo.

Quizá el problema sea:

solicitas demasiado + tienes demasiadas cuotas + falta documentación + tus ingresos no están correctamente acreditados + el producto elegido no encaja con tu perfil.

Modificar alguno de estos elementos puede cambiar las posibilidades de financiación.

¿Cuándo puede ayudarte un intermediario financiero?

Un intermediario puede resultar especialmente útil cuando:

✓ Tu banco exige un avalista.

✓ No tienes a nadie que pueda avalarte.

✓ Tu solicitud ha sido rechazada.

✓ Eres autónomo y tus ingresos son variables.

✓ Necesitas financiación empresarial.

✓ Tienes varias deudas.

✓ Necesitas estudiar diferentes tipos de garantías.

En estos casos, antes de seguir enviando solicitudes, puede analizarse cómo estructurar correctamente el expediente.

Cómo puede ayudarte FINOK a buscar financiación

En FINOK podemos estudiar tu situación para valorar qué alternativas pueden existir en función de:

ingresos + estabilidad + importe + finalidad + endeudamiento + garantías disponibles + capacidad de devolución.

El objetivo es determinar si la operación puede plantearse:

con aval + sin aval + mediante otra estructura de financiación + mediante refinanciación, según las características concretas del caso.

La aprobación dependerá siempre del análisis y los criterios del financiador correspondiente.

¿Qué pasa si ningún familiar puede avalarte?

No recurras automáticamente a cualquier préstamo que prometa:

“dinero sin requisitos”.

Cuando una entidad tradicional rechaza una operación, conviene entender el motivo antes de buscar financiación más cara.

Puede estudiarse si resulta viable:

reducir capital + aumentar aportación propia + reorganizar deuda + mejorar documentación + cambiar el plazo + utilizar otra modalidad de financiación.

En determinados perfiles, una buena estructuración del expediente puede ser más importante que simplemente buscar otro prestamista.

Cómo conseguir un aval para un préstamo sin poner en riesgo innecesario a otra persona

Si estás buscando cómo conseguir un aval para un préstamo, sigue este proceso:

1. Averigua por qué te están pidiendo aval.

2. Calcula cuánto dinero necesitas realmente.

3. Comprueba si puedes reducir el importe solicitado.

4. Analiza tu capacidad de devolución.

5. Revisa todas tus deudas actuales.

6. Prepara correctamente la documentación.

7. Estudia alternativas sin aval.

8. Si sigue siendo necesario, busca un avalista solvente.

9. Asegúrate de que comprende completamente el riesgo.

10. Comparad las condiciones antes de firmar.

Conseguir un aval puede facilitar determinadas operaciones, pero no debería utilizarse para convertir una cuota que no puedes asumir en una deuda que terminará pagando otra persona.

Si tu banco te ha pedido un aval, ha rechazado tu solicitud o no tienes a nadie que pueda avalarte, en FINOK podemos analizar tu expediente y estudiar diferentes alternativas de financiación en función de tu situación, capacidad económica y garantías disponibles, siempre sujetas a la aprobación del financiador correspondiente.

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